El PNDIP 2027-2030 se construirá con base en las prioridades y lineamientos definidos en el Plan de Gobierno de la presidenta electa, Laura Fernández Delgado
El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplan) avanza en el proceso de formulación del Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública (PNDIP) 2027–2030, mediante la articulación con actores fundamentales del sector público.
Como parte de este proceso, el ministro de Planificación Nacional y Política Económica, Marlon Navarro, sostuvo una sesión de trabajo con autoridades y equipos estratégicos del Sistema Financiero Nacional. El objetivo fue presentar la metodología para la elaboración del Plan y orientar la definición de metas y acciones que este sector podría aportar al cumplimiento de las aspiraciones nacionales.
La exposición técnica estuvo a cargo de Carla Morales, gerente del Área de Análisis del Desarrollo y de Karol Barboza, jefa de Análisis Sectorial, quienes presentaron los lineamientos metodológicos y guiaron el proceso de formulación de metas y acciones sectoriales.
Este ejercicio permitió identificar las acciones prioritarias que el sector financiero asumirá dentro del PNDIP, fortaleciendo la alineación institucional y el enfoque estratégico del desarrollo nacional.
“Este proceso es indispensable para asegurar que cada sector contribuya de manera efectiva al desarrollo del país, con metas claras, medibles y alineadas a las aspiraciones nacionales. Desde Mideplan impulsamos una planificación estratégica que genere resultados concretos para la ciudadanía”, señaló el ministro Marlon Navarro.
Acerca del Plan Nacional de Desarrollo
El Plan Nacional de Desarrollo y de Inversión Pública es el principal instrumento de planificación del sector público costarricense para cada administración de gobierno. En él se establecen los objetivos estratégicos, las metas y las políticas prioritarias que guían el accionar de las instituciones del Estado durante el período gubernamental.
Este plan funciona como eje articulador de la acción estatal bajo el enfoque de Gestión para Resultados en el Desarrollo y el respeto de los derechos humanos. Esto implica orientar la acción pública hacia la generación de valor mediante resultados medibles en lo económico, social y ambiental, priorizando a los grupos en condición de vulnerabilidad, así como la igualdad y la equidad.